LA SONRISA DE LOS MITOS. El mastín napolitano y otros relatos
Vivencias del autor tras su llegada a Bruselas interrelacionadas con algunos mitos menores del mundo clásico
Desde la industriosa Lucena (Córdoba), la de los olivares dormidos, los héroes y heroínas de la mitología clásica, ya con vida propia, viajan apretujados en el maletero de un castigado Opel Corsa, del color de las fresas con nata, y asisten incrédulos a las peripecias que se suceden en el trayecto que los conducirá a la capital de la Costa del Sol. Embarcan en el aeropuerto de Málaga por los pelos -y no precisamente los del autor- y después de un vuelo accidentado, surrealista, glorioso, aterrizan en la cosmopolita Bruselas.
En la ciudad belga, guiados por un tipo audaz, intrépido, temerario, se juegan la vida ante unas palomas asesinas, peligrosísimas, y se la vuelven a jugar en la consulta de un dentista, un virtuoso del taladro y las tenacillas.
Tras haber conocido durante muchos días el hambre, un hambre de perros, conocen a otro perro, un mastín napolitano -de Nápoles- que padece una extraña enfermedad psicosomática, que fuma puros -siempre de la misma marca, carísimos-, y al que le encanta viajar en moto -eso sí, con casco.
Agarran una borrachera indecente en un bar de la Grand Place y asisten a algo parecido a una clase en un centro escolar donde pululan especímenes de media Europa y donde está a punto de originarse un conflicto internacional por la dispusta de... un sillón.
240 págs.
135x210 mm.
Rústica
I.S.B.N.: 978-84-86948-35-1
Precio:
12,00 €
